LA PENITENCIA DE LOS AGNÓSTICOS Y ATEOS EN ESPAÑA.

Según la noticia de El País (31/5/2007), el Ministerio de Justicia, perpetra multiplicar las casillas en el impreso del IRPF para financiar la diversidad de creencias religiosas. Protestantes, musulmanes y judíos (un 1,5% de la población según el CIS) están siendo tentados para que acepten esta forma de financiación, lo que disimularía su fragante discriminación frente a los privilegios de la Iglesia Católica (en absoluto limitados al monopolio actual de la casilla). Una forma de disimular la diferencia entre la aconfesionalidad de derecho recogida en el artículo 16.3 de nuestra Constitución y la confesionalidad católica de hecho que viene cantada por el mencionado monopolio católico de la casilla en el IRPF. ¿Objetivo? camuflar la confesionalidad católica de hecho del Estado con una aparente multiconfesionalidad. Así podrían hablar de amparo de la libertad religiosa, aunque no de libertad de conciencia.

¿Y que diferencia hay entre libertad de conciencia y libertad religiosa? Pues, ni más ni menos, la libertad de creencias no religiosas, es decir, al menos de la libertad de conciencia de agnósticos y ateos.¡ Estamos hablando del 20% de la población en nuestro país, sin hablar de los indiferentistas!, según el CIS. Más de 13 veces la suma de todos los creyentes no católicos, a los que el Ministerio de Justicia está dedicando sus esfuerzos. Pero para agnósticos y ateos, ni agua.

¿Ni agua? Peor que eso. A agnósticos y ateos se les hace contribuir al pago de los profesionales de las religiones y sus dogmas, a los que son contrarios. Puesto que las casillas no suponen pagar un céntimo más a quien las marca, el dinero que se sustrae de los fondos del Estado para las religiones es sufragado también por agnósticos y ateos. Es decir, nuestro estado de derecho aconfesional impone a los ciudadanos agnósticos y ateos una penitencia económica para que paguen su incredulidad religiosa. Curiosa forma de interpretar el mandato constitucional fijado en el artículo 14, donde se asegura que la igualdad de los españoles ante la ley exige que no pueda existir ninguna forma de discriminación por razón de religión u opinión.


Jesús Espasandín López
Miembro de la Asociación Laica de Rivas