Europa Laica exige la retirada de los símbolos religiosos de los centros escolares y demás edificios públicos, así como la supresión de las ceremonias de estado de carácter confesional.

Una vez más, la asociación estatal Europa Laica exige a los poderes públicos que retiren los símbolos religiosos de los centros escolares y demás edificios públicos que todavía los mantienen, así como la supresión de las ceremonias de Estado de carácter confesional, en cumplimiento de los artículos 14 y 16 de la Constitución Española, de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 y de la Declaración sobre la eliminación de todas las formas de intolerancia y discriminación fundadas en la religión o las convicciones, proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 25 de noviembre de 1981 y firmada por el estado español.

Europa Laica considera que la sentencia de un juzgado de Valladolid, que obliga a la retirada de los crucifijos de un centro público de esa ciudad, tiene una gran consistencia y se fundamenta en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional, que recuerda que “el Estado se prohíbe a sí mismo cualquier concurrencia, junto a los ciudadanos, en calidad de sujeto de actos o de actitudes de signo religioso, teniendo en cuenta la laicidad y neutralidad del Estado. Por ello el Estado, en defensa del conjunto de la ciudadanía no puede adherirse ni prestar su respaldo a ningún credo religioso, ya que no debe existir confusión alguna entre los fines religiosos y los fines estatales. Nadie puede sentir que, por motivos religiosos, el Estado le es más o menos próximo que a sus conciudadanos”.

Europa Laica quiere resaltar que asistimos a declaraciones contradictorias, como la de Bibiana Aído, ministra de Igualdad, que al ser preguntada por un medio de comunicación acerca de la sentencia de Valladolid, afirmó que “no creo que sea lo más relevante la opinión de la ministra de Igualdad acerca de los símbolos religiosos”. Olvida la ministra que las mujeres están sufriendo en sus carnes la persecución, la falta de libertades y vejaciones por su condición, por culpa de adoctrinamientos y prácticas generalmente de tipo religioso. Al mismo tiempo, el grupo socialista en las Cortes de Castilla-León exige la retirada de todos los crucifijos de los centros educativos de su comunidad, mientras en otros ámbitos ese mismo partido se inhibe ante este hecho.

Al mismo tiempo, representantes de la Conferencia Episcopal española afirman que la sentencia de Valladolid denota “cristofobia” y califican a nuestra sociedad de “enferma”, dentro de las soflamas dogmáticas totalitaristas a las que nos tiene acostumbrados. Europa Laica pide a la Fiscalía del Estado que analice estas declaraciones, por si en algún caso pudieran constituir delito.

Vivimos en una sociedad de ciudadanos y ciudadanas libres, que tienen múltiples convicciones ideológicas y todas ellas, religiosas o no, han de tener las mismas garantías y trato. Por ello, los poderes públicos han de emancipar a las instituciones y servicios públicos de toda injerencia doctrinaria, sea del tipo que sea, que le reste universalidad a una democracia que ha de velar por la igualdad y la libertad.

Ahora, que se cumplen tres décadas desde la aprobación de la Constitución Española, ha llegado el momento de dar un paso democrático más, con el fin de respetar todas las convicciones ideológicas y la autonomía moral y ética de cada persona. Por ello, Europa Laica exige la eliminación del culto de carácter religioso en los actos públicos que organizan las instituciones del Estado, así como la retirada de toda simbología religiosa de los espacios y edificios públicos del estado español.

Junta Directiva de EUROPA LAICA
Madrid, 24 de noviembre de 2008