Comunicado de la Plataforma Laica D'Asturies
En el congreso del PSOE se ha discutido una ponencia sobre el
laicismo que no supone ningún avance en este terreno.
Para la Plataforma Laica D'Asturies ha ocurrido ni más ni
menos que lo ya esperado y que nos reafirma en nuestras posiciones.
La separación de la iglesia y el Estado nunca será aceptada
ni promovida por los partidos políticos que montaron el sistema
llamado de la transición.
La unión de la iglesia y el Estado expresada en los acuerdos
con el Vaticano es una pieza fundamental del sistema político vigente
en España y de tal profundidad que si se quitase, al ser uno de sus
cimientos, podría derrumbarse el propio sistema.
Por tanto el avance del laicismo solo será posible mediante
su extensión en la concienciación pública y en la creación
de un
fuerte movimiento ciudadano. Y es en este sentido en el que valoramos
muy positivamente que hoy se pueda decir que prácticamente en todo el
territorio del Estado español existan organizaciones como la
Plataforma Laica D'Asturies.
Ha sido la opinión pública la que ha obligado al PSOE a tener
que
tratar del laicismo en su congreso a pesar de que la dirección no
quería ni hablar del asunto porque ante la ciudadanía, aparecerían
sus posiciones inmovilistas, como así ha sucedido.
En cuanto a Asturias, consideramos que ninguna de las tres
fuerzas políticas que forman el parlamento ni defienden ni defenderán
la separación de la iglesia y el Estado. El Partido Popular lo dice
abierta y claramente, el PSOE como acabamos de ver no va a dar ni un
solo paso en esa dirección y en Asturias la Consejería de Educación
es incapaz ni siquiera de situar la asignatura de religión católica
del Bachillerato fuera del horario escolar como acaban de hacer en el
País Vasco. Y aunque IU de vez en cuando diga que está por la
derogación de los acuerdos con el Vaticano, son declaraciones no
creíbles pues baste recordar: Que dieron el sí a la Ley Orgánica
de
Educación que propuso el PSOE, ley que amplió la enseñanza
concertada, en su mayoría de congregaciones religiosas, a todos los
niveles y mantuvo la enseñanza de la religión católica
como
asignatura en primaria, secundaria y bachillerato. Por otra parte,
además de ser partidarios de la enseñanza concertada, tanto en
el
Parlamento regional como en algunos ayuntamientos han dado su voto a
favor de subvenciones al obispado con dinero público.