Francisco J. Ayala: "Enseñar creacionismo en los colegios es como impartir clases de brujería "
Rafel Montaner – Valencia
El neodarwinista vivo más influyente del mundo, el profesor Francisco J. Ayala, abrió ayer en Valencia un congreso que da el pistoletazo de salida mundial a la celebración del Año Darwin en 2009.
–Valencia, con el seminario internacional que usted acaba de inaugurar, abre el primer acto mundial de la presentación de 2009 cómo el Año Darwin, en el que celebraremos el bicentenario del autor de "El Origen de las especies". ¿Qué le debe la sociedad actual a Darwin?
–Le debemos un gran avance científico, de hecho la consumación
de la ciencia en el mundo moderno. La ciencia había dejado el origen
y diversidad de los organismos vivos fuera de las explicaciones científicas
después de las revoluciones de Copérnico, Galileo y Newton. Darwin
hace posible explicar la diversidad de los organismos de manera científica.
Completa, pues la revolución científica.
–Los creacionistas, aquellos que niegan la teoría de la evolución,
y que intentan explicar el origen divino del hombre, han creado la teoría
de Diseño Inteligente, en la que Dios aparece cómo un gran ingeniero.
¿Si hay un diseño, debe haber un autor del mismo, no?
–Si hay un diseñador inteligente que ha diseñado a los seres vivos,
sería un sádico y muy poco inteligente, porque lo ha hecho muy
mal. Los seres vivos están mal diseñados, están diseñados
en respuesta a los desafíos de la naturaleza, pero no como lo haría
un ingeniero, con los materiales apropiados para ejercer una función
determinada. Para mi la teoría del Diseño Inteligente es una blasfemia,
puesto que acusa a Dios de crueldad y sadismo al responsabilizarle de todos
los males que sufre el hombre.
–De ahí, que no sorprenda oírle decir que la teoría de
la evolución es un regalo para la religión.
–La teoría de la evolución de Darwin explica los males que sufre
e ser humano como resultado de procesos naturales. Lo contrario sería
decir que dios es un sádico que inventa el parásito
de la malaria para que mueran cada año dos millones de niños o
que ha diseñado mal la mandíbula, para que no nos quepan los dientes
y nos tengan que extraer las muelas del juicio, o el canal de natalidad, que
no es lo suficientemente grande y muchos niños y madres mueren en
los partos. No hay que explicar esto como un diseño de Dios, que implicaría
que es mal ingeniero, que es sádico o cruel, eso es resultado de los
procesos naturales.
–¿Qué le parece que el creacionismo se enseñe en colegios
de EE UU?
–Me parece muy mal, es como enseñar brujería en las aulas, o alquimia
junto con la química o astrología junto con la astronomía.
No se enseña en colegios públicos, sólo en centros privados
religiosos, pero no en la mayoría. Afortunadamente son muy pocos casos.
Está prohibido enseñarlo en las escuelas públicas. Hay
padres de familia que se oponen a que se enseñe la teoría
de la evolución, pero siempre los tribunales han ido de la parte de la
ciencia, porque lo que no es ciencia no se debe enseñar en las aulas.
–En el país en el que vive, el creacionismo parece cobrar cada vez más
fuerza aupado por grupos de presión ultracatólicos e
incluso propaga teorías pseudocientíficas como la del Diseño
Inteligente ¿Le preocupa este auge?
–No, porque tienen ningún fundamento científico, no publican en
revistas científicas ni en ninguna otra publicación seria. No
tienen fundamento ninguno. Eso no es ninguna explicación científica,
es lo mismo que los que practican brujerías o vudú. Hay quienes
creen en estas cosas, pero no van a ningún sitio. No merece la pena contestarlas
a nivel científico, donde hay que refutarlas es en los medios de comunicación
públicos.
Levante, 15-7-08