La decisión personal de ZP
Ha dicho estos días pasados el Sr. Zapatero que la decisión de
mantener los funerales de Estado católicos ha sido una decisión
personal suya. Haciendo uso de la libertad de expresión en nuestra democracia
permítame que le diga que me parece una decisión antidemocrática,
dictatorial, e ilegal por anticonstitucional. Un atropello a derechos elementales
de los ciudadanos. Porque, cuando el art. 16.1 de la Constitución dice
que «Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto
de los individuos...», no creo que se refiera solamente a los individuos
vivos.
También supongo que afectará a las personas después de
muertas. ¿Cómo se puede permitir que se viole la libertad ideológica
de un ateo, porque haya muerto, sometiéndole a la fuerza a un funeral
católico? Y digo ateo por no decir musulmán, judío, etc.
¿Acaso las autoridades correspondientes estaban seguras de que las víctimas
del 11-M, las del accidente del Metro en Valencia, las del Yak-42, y todos los
soldados muertos en campaña últimamente deseaban un funeral católico?
Y además, su decisión, Sr. Zapatero, también viola el art.
16.3: «Ninguna confesión tendrá carácter estatal...».
Con la Constitución en la mano, ningún acto oficial del Estado
debe celebrarse «obligatoriamente» con los ritos de una confesión
particular. Y lo mismo digo de la presencia de símbolos religiosos de
una confesión concreta en los centros públicos, contra cuya supresión
votó vergonzosamente su PSOE en el Congreso hace poco.
Señor Zapatero: si está usted dispuesto, como dice, a avanzar
constitucionalmente en la laicidad del Estado, no se limite sólo a los
temas de la eutanasia, el aborto, etc., aunque son muy importantes. Por favor,
decídase a atacar el problema en su raíz, que es la única
forma de solucionarlo de una vez. Y usted y yo ya sabemos cuál es la
´raíz´. Y, además, España se lo agradecería
eternamente.-
Alberto Moll Ortí. Valencia