"Manifiesto Santander por una muerte digna"
Todo ciudadano tiene derecho al alivio del sufrimiento al final de su vida
mediante una asistencia paliativa de calidad respetuosa con sus valores y
sus creencias, expresados en ese momento o de forma anticipada en el testamento
vital (instrucciones previas o voluntades anticipadas). El paciente tiene
derecho a recibir información veraz sobre su proceso de enfermedad,
a rechazar un tratamiento, a limitar el esfuerzo terapéutico y a elegir
entre las opciones disponibles, como la sedación terminal.
Por ello, manifestamos que es responsabilidad de los políticos:
Conocer de manera fehaciente cómo mueren los ciudadanos.
Garantizar el libre ejercicio de estos derechos.
Promover un debate sobre la eutanasia y el suicidio médicamente asistido de personas que al final de su vida padecen, a pesar de los cuidados paliativos, un sufrimiento insoportable del que desean liberarse con todas las garantías legales."
La asociación Derecho a Morir Dignamente está recogiendo firmas
de apoyo al Manifiesto de Santander.
Quizá se considere que aquí está fuera de lugar, no obstante
lo más impropio de cualquier religión es una muerte digna; sus
vicarios toman este tipo de decisiones y pretenden para el resto la resignación
y el dolor.