Lanzamiento de la Declaración de Bruselas el 27 de febrero de 2007.
Parlamento Europeo, 27 de febrero de 2007
La campaña “Visión para Europa” (vision4europe) ha lanzado, en
una reunión del Parlamento Europeo, la Declaración
de Bruselas, una nueva formulación de los valores comunes europeos.
Apoyada por cientos de políticos y académicos prominentes en toda
Europa, la Declaración de Bruselas es el eje de la campaña contra
las demandas de las organizaciones religiosas de una participación todavía
mayor en los asuntos políticos de Europa. En ella se rechaza con firmeza
la pretensión de reclamar el cristianismo como base de los valores éticos
y democráticos del continente.
Al presentar la Declaración de Bruselas a la audiencia formada por miembros
del Parlamento Europeo y laicistas europeos, Roy Brown, coordinador de la campaña,
afirmó:
“Esta campaña es la respuesta de los laicistas europeos a la creciente
polarización que se vive en Europa. Frente a la creciente reafirmación
radical del Islam, muchos líderes religiosos están intentando
reafirmar la supuesta identidad “Judeo-Cristiana” de Europa. No debemos confundir
nuestra historia con nuestra identidad. No queremos la regresión a una
Europa en la cual las religiones lleven a una mayor radicalización como
respuesta a estos problemas. Por el contrario, debemos concentrar nuestros esfuerzos
en reforzar aquellos valores que nos unen y, al mismo tiempo, luchar contra
todo intento de socavar nuestras preciadas libertades."
La reunión fue organizada por el grupo parlamentario “All Party Working
Group on Separation of Religion and Politics”, y presidida por la Miembro del
Parlamento Europeo Sophie in’t Veld, que resaltó la necesidad de defender
los valores comunes.
Max Maldacker, en representación de la Presidencia alemana, contestó
a Brown dando la bienvenida a la Declaración, e hizo referencia al nuevo
intento de revitalizar la estancada Constitución Europea. Señaló,
sin embargo, que con la amplia divergencia de opiniones en Europa, no sólo
sobre el contenido, sino incluso sobre la propia existencia de un documento
constitucional, el proceso de redacción llevará varios años,
e implicará a distintas presidencias. Afirmó además que
el laicismo no era suficiente, señalando la experiencia de la antigua
Unión Soviética como ejemplo de estado secular.
Elfriede Harth, del grupo “Catholics for a Free Choice”, dijo: “Es importante
que todos los que compartimos las mismas preocupaciones acerca de los derechos
de las mujeres y la dignidad y autonomía del individuo trabajemos unidos”,
citando la Declaración de Bruselas como un ejemplo de lo que se puede
conseguir. Kathalijne Buitenweg, Miembro del Parlamento Europeo, señaló
que los valores de la Declaración de Bruselas no son exclusivos de Europa,
sino universales y compartidos por todos.
Diversos oradores tomaron la palabra para destacar la importancia de oponerse
a los intentos de las organizaciones religiosas de reclamar un mayor papel en
las instituciones europeas, y algunos ofrecieron ejemplos de abusos y privilegios
religiosos en sus propios países. David Pollock, presidente de la Federación
Humanista Europea, sugirió que la Presidencia alemana haría bien
en tomar la Declaración de Bruselas como base de la nueva constitución.
Para concluir, Roy Brown señaló que la Unión Soviética
había sido un estado ateísta, precisamente la antítesis
del estado laicista que pretendemos crear. Acusó al Papa y a otros líderes
religiosos de confundir deliberadamente el laicismo con el ateísmo militante
en sus tentativas de presentar el laicismo como amoral. La Declaración
de Bruselas es una nueva formulación no sólo de nuestros derechos
y libertades, sino de nuestras responsabilidades con los demás y con
las generaciones futuras. Brown propuso a los políticos europeos el reto
de que se aseguren de que cualquier futura constitución defienda los
valores europeos inclusivos, humanitarios y de libertad: valores todavía
compartidos por la gran mayoría de nuestros ciudadanos.
La Declaración de Bruselas viene avalada por la “Unión Ética
y Humanista Internacional” (International Humanist and Ethical Union), el grupo
“Católicos por una libre elección” (Catholics for a Free Choice)
y la “Federación Humanista Europea” (European Humanist Federation), con
el apoyo del grupo parlamentario “Grupo de trabajo sobre la separación
de politica y religión” (All Party Working Group on Separation of Religion
and Politics) y más de cuarenta organizaciones no gubernamentales europeas.
Alrededor de 400 personalidades europeas, entre los que se encuentran 60 miembros
del Parlamento Europeo, han firmado ya la Declaración. Entre los firmantes
hay líderes de partidos políticos conservadores, liberales, socialdemócratas
y verdes, líderes católicos, protestantes, humanistas, musulmanes,
judíos e hindúes, y muchos prominentes académicos, filósofos
y científicos, incluidos varios premios Nobel.
Todos los ciudadanos europeos están invitados a firmar la Declaración
en la página web: www.vision4europe.org