Registran en el arzobispado de Valencia el "manifiesto contra la excomunión"
La Federación Internacional de Ateos (FIdA) inició ayer
una campaña de entrega de su recién publicado manifiesto por la
excomunión en los registros de diferentes arzobispados. La primera diócesis
en la que han registrado su petición de que se excomulgue a los miembros
de la asociación es la valenciana, que tiene a la cabeza a Agustín
García Gasco. El manifiesto por la excomunión se ha registrado
también ya en el arzobispado de Tenerife.
El manifiesto por la excomunión con el que la FIdA pedía la pasada semana que la Iglesia expulse de sus bases a todos los miembros de la federación está comenzando a registrarse en los arzobispados de las principales ciudades españolas. Después de que los responsables de la organización de ateos enviasen una copia a través de correo electrónico a todos los obispos de nuestro país y a otros muchos en Sudamérica, la FIdA ha comenzado su campaña de distribución directa del manifiesto por las diócesis españolas.
Registro en Valencia y Tenerife
A la espera de concluir la redacción en latín del documento para
hacerlo llegar a los más altos cargos del Vaticano, incluido Benedicto
XVI, algunos representantes de los ateos se dirigieron ayer a los arzobispados
de Valencia y Tenerife, y registraron este manifiesto que es una especie de
vía alternativa a la apostasía para conseguir borrar sus nombres
de los registros bautismales de la Iglesia.
Acciones en cadena
En declaraciones a elplural.com el coordinador de la FIdA, Francisco Miñarro,
explicó que la federación pretende registrar su manifiesto en
diócesis de otras ciudades como Barcelona o Madrid, y también
en las capitales de los países latinoamericanos. La entrega en Valencia
y Tenerife del manifiesto es, según Miñarro, el comienzo de una
serie de acciones en cadena que serán grabadas en vídeo y colgadas
en internet para que cualquier miembro de la FIdA pueda seguir el proceso de
su posible excomunión.
"Silencio" episcopal
El coordinador señaló que, pese a haber enviado por correo electrónico
el manifiesto a todos los obispos españoles, estos “han guardado silencio”,
por lo que esperan que, mediante el registro directo del documento en las diócesis,
se produzca una respuesta por parte de la Iglesia.
Concilio
Quizás la FIdA pueda avanzar algún dato más sobre los avances
en sus peticiones de excomunión durante el I Concilio Ateo que se celebrará
la próxima semana en Toledo, tras sortear el veto municipal que impuso
el ayuntamiento. El concilio integrará charlas y conferencias sobre “el
desafío de los fundamentalismos” y estará clausurado por varios
fragmentos de la obra teatral del polémico actor Leo Bassi.
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MANIFIESTO POR LA EXCOMUNIÓN
Actus formalis defectionis ab Ecclesia catholica
Nosotros, miembros de la Federación Internacional de Ateos, haciendo
uso de
nuestra plena libertad y con absoluta conciencia del significado y el alcance
de
nuestra petición, deseamos manifestar al Pontífice romano y a
los obispos del mundo, así como a los responsables máximos de
la Iglesia católica, y en especial a los de la Congregación para
la Doctrina de la Fe, lo siguiente:
Reconocemos en la Iglesia Católica a la corporación
más intolerante, homicida y
destructiva de cuantas históricamente han existido. Reconocemos en su
doctrina una
ideología del odio y de la guerra, y un retablo de falsedades, trampas,
contradicciones, engaños y ridiculeces erigido con el único fin
de anular la
inteligencia y denigrar la razón. Reconocemos en la moral cristiana un
cloroformo
destinado a neutralizar el placer y la imaginación, a hacer de nuestros
cuerpos el más
cercano enemigo y a trocar la virtud en sumisión. Reconocemos en el Papado
a un
emisario de la tortura y de la mentira, a una marioneta de los intereses del
Estado
fascista vaticano. Reconocemos en el alto clero a una banda de parásitos
sociales,
ávidos de poder y de saqueo. Reconocemos en los fieles católicos
a una humanidad
engañada, por la que sentimos solidaridad y compasión. Reconocemos
en todas las
víctimas del terror religioso la prueba definitiva de vuestra culpabilidad.
Y por lo tanto, os acusamos públicamente:
De haber condenado a muerte a millones de individuos, por
colaborar con vuestras
instrucciones a la expansión del VIH/SIDA. De practicar relaciones simbióticas
con
toda clase de totalitarismos, de fomentarlos, de justificarlos y de prostituiros
ante
ellos. De bendecir a los asesinos y a los tiranos. De proclamar santas cruzadas
contra las mujeres y los hombres que han dudado de vuestra verdad. De esclavizar
a los débiles. De adular a los generales y a los caudillos. De fomentar
el odio a los cuerpos, a la felicidad y al placer. De insultar a la inteligencia,
y de pretender someterla a vuestra absurda y primitiva teología. De jerarquizar
los géneros, las relaciones y los sentimientos, de acuerdo con la moral
siniestra que practicáis. De imponer vuestras fobias como sagrados mandamientos.
De atacar sistemáticamente las libertades individuales y colectivas.
De saquear a los pueblos, sin tregua y con total impunidad, por medio de vuestros
acuerdos diplomáticos, de vuestros Concordatos y de vuestras alianzas
con el poder político. De traficar con la infancia. De fornicar con ella.
De mentir. De abusar. De discriminar. De encubrir a los pederastas. De haber
creado la Santa Inquisición. De encender hogueras que todavía
no han cesado de arder. De despreciar a la ciencia y al conocimiento. De torturar,
de masacrar y de ocultar la verdad histórica. De manipular la memoria
colectiva. De perpetuar vuestra ideología inyectándola en las
mentes infantiles. Y de instigar, conspirar, falsificar e imponer mediante la
violencia vuestro delirio patológico.
Y os recordamos, además:
Que el código de Derecho Canónico que rige las
sanciones y faltas en vuestra
corporación, reactualizado por el difunto Karol Wojtyla, establece una
relación de
censuras cuyo objetivo declarado es la prevención y protección
de vuestro rebaño de
fieles. Que entre estas sanciones destaca, por su especial relevancia, la pena
de
excomunión. Que se establece dicha pena para los delitos “más
graves”, aquellos que la autoridad eclesiástica considera que colocan
al sujeto fuera de la comunión con su Iglesia. Que el artículo
1364 § 1 del Código de Derecho Canónico afirma que “el apóstata
de la fe, el hereje o el cismático incurren en excomunión latae
se ntentiae”.
Que el artículo 1369 establece que “quien, en un espectáculo o
reunión públicos, en
un escrito divulgado, o de cualquier otro modo por los medios de comunicación
social, profiere una blasfemia, atenta gravemente contra las buenas costumbres,
injuria la religión o la Iglesia o suscita odio o desprecio contra ellas
debe ser castigado con una pena justa”. Que el artículo 1373 explicita
que “quien suscita públicamente la aversión o el odio de los súbditos
contra la Sede Apostólica o el Ordinario, con el motivo de algún
acto de potestad o de ministerio eclesiástico, o induce a los súbditos
a desobedecerlos, debe ser castigado con entredicho o con otras penas justas”.
Y que el artículo 1374, siendo extremadamente claro en su redacción,
sentencia que “quien se inscribe en una asociación que maquina contra
la Iglesia debe ser castigado con una pena justa”, y que “quien promueve o dirige
esa asociación, ha de ser castigado con entredicho”.
Y por añadidura os informamos de:
Que en los Estatutos de nuestra Federación se definen
de forma diáfana los objetivos
a los que deseamos dirigirnos, consistentes en denunciar y erradicar la influencia
social y cultural ligada a las ideas de “Dios”, del “alma” y de lo “sobrenatural”;
en
luchar contra la implantación del “hecho religioso” y contra los privilegios
económicos
y políticos de los que disfrutan la religión y sus instituciones;
en la difusión del
ateísmo como alternativa racional frente a la superstición religiosa;
y en la defensa y
expansión del racionalismo y del librepensamiento.
Por lo que exponemos:
Que la frecuente negativa de los miembros de las Conferencias Episcopales a asumir y reconocer el derecho de apostasía, manifestando los dirigentes de ciertas diócesis que el registro de bautismo es una simple anotación histórica no sujeta a la normativa sobre la protección de datos personales, y desarrollando una estrategia jurídica definida por su desobediencia a los tribunales, nos obliga a considerar la exigencia de la excomunión "latae sententiae" declarada para los miembros de nuestra organización que, por motivos sociales o de tradición familiar, fueron incluidos en su infancia en el cómputo de individuos bautizados y, por lo tanto, en el censo estadístico de católicos.
Tras todo lo cual, exigimos, apelando a vuestra presumible
coherencia:
Que, en declaración eclesiástica y por oficial escrito, sea emitida
CONDENA
DE EXCOMUNIÓN PÚBLICA a TODOS los miembros, actuales y futuros,
de la
Federación Internacional de Ateos, no dejando así duda
alguna en cuanto a
la negativa absoluta, por nuestra parte, a seguir perteneciendo, en los
casos en los que así conste, al cómputo de los fieles de la secta
católica.
Rechazamos enérgicamente vuestra doctrina, vuestro culto, vuestra moral
y vuestro
cuerpo dogmático. Apostatamos de la fe católica (art. 1364). Suscitamos
desprecio
contra la Iglesia (art. 1369). Inducimos a la desobediencia frente a ella (art.
1373). Y,
aún más importante, nos esforzamos en aquello que, según
vuestro particular
lenguaje, contribuye a “maquinar” contra la Corporación (art. 1374).
Es decir, en
denunciar, en hacer públicas y en exponer las actividades criminales
presentes y
pasadas en las que esté involucrado el clero católico, y en iniciar
acciones concretas
tendentes a destruir la influencia que éste mantiene sobre la cultura,
la política y la
sociedad.
En Toledo, Sede del I Concilio Ateo, a 22 de noviembre de 2007.
La Asamblea de socios de la Federación Internacional de Ateos (FIdA).
Por representación, Francisco Miñarro, Coordinador.
Entidad inscrita en el Registro Nacional de Asociaciones del Ministerio del
Interior
Español, nº nacional 586954. CIF G97756001. Apdo. de Correos nº
44. 46930–Quart de Poblet. Valencia (España).