La familia tradicional
convive hoy con una gran diversidad familiar y todas necesitan de protección.
Lic. Manuel Edmundo Ramos Gutiérrez.
Presidente de SOS Discriminación Internacional Querétaro (México)
SOS Discriminación Internacional Querétaro reconoce que es importante
la celebración del día de la “familia”, siempre y cuando se reconozca
la diversidad familiar que existe en el país.
Las familias expresan la pluralidad de las sociedades modernas, así como
las contradicciones y las ambivalencias de la condición humana. Por ello,
el Estado, debe gobernar para los diferentes tipos de familias; de lo contrario,
estará fomentando la discriminación. Por ello, no se debe hablar
del día de la familia, sino de las familias.
Los tiempos han cambiado y el modelo tradicional de “familia” (mamá,
papa e hijos o hijas) convive hoy con una gran diversidad familiar como son
las familias donde no hay jefe de hogar varón, donde no hay hijos. Donde
hay madres o padres solteros. Familias en las que la pareja está constituida
por dos lesbianas o por dos varones homosexuales. Familias extensas que responden
a formas de organización indígena, familias recompuestas que se
constituyen a partir de segundas y terceras nupcias, en las que los hijos circulan
entre un hogar y otro. Familias de ancianos, arreglos familiares entre mujeres
que se organizan para cubrir el cuidado del hogar y de los hijos y también
la manutención. Amistades con fuertes vínculos que sin ningún
parentesco establecen formas de convivencia basadas en el afecto y la solidaridad.
La diversidad familiar que existe y requiere de respeto, reconocimiento, así
como el acceso a derechos que le brinden protección.
Hoy los ciudadanos y ciudadanas de este país queremos construir libremente
las relaciones de convivencia que mejor se adaptan a la forma de ser y al momento
vital de cada uno, sin más límite que los derechos de los demás
y la igualdad entre las personas.
Para ello, se necesitan políticas públicas para la diversidad
familiar que les permitan a todas las mujeres y hombres de nuestro país
crear una familia de acuerdo con sus deseos, así como, cuando es necesario,
finalizar la convivencia de manera equilibrada y justa para sus miembros, en
especial los más vulnerables.
Las familias desempeñan funciones de enorme importancia para las personas
y para la sociedad en su conjunto. Pero se necesita reconocer, respetar y proteger
las diversas formas de organización familiar actuales. Por ejemplo: Las
mujeres que son madres, necesitan de guarderías o de un horario más
accesible para sus hijos o hijas en las escuelas. Así, ellas no tendrán
que renunciar a su vida laboral, a la realización personal y profesional.
Por su parte, los hombres necesitan de un empleo que les otorgue tiempo para
estar en casa, para ejercer la paternidad y compartir el afecto con quienes
conforman su familia.
Las familias son diferentes cultural, económica y políticamente:
Mientras no exista violencia, ni abuso a la dignidad de las personas, todas
las formas de familia son respetables y aceptables. Mientras no se afecten la
dignidad, la libertad y los derechos humanos de ninguno de sus integrantes,
cada familia tiene derecho a ser diferente y a decidir su manera de vivir. Todas
las familias tienen derecho a existir y a que el Estado proteja sus diversas
formas de convivencia.
Como familias, debemos continuar con las redes de apoyo y solidaridad, buscar
mayor corresponsabilidad, redistribuyéndonos tareas domésticas,
pidiéndonos opinión y participación en la toma de decisiones,
reconociendo que cada integrante tiene derechos y obligaciones.
Resolvamos pacíficamente los conflictos; digamos no a la violencia; no
a las humillaciones; no a los golpes; no a los gritos. Digamos sí al
respeto; sí a la escucha; sí al derecho a la diferencia; sí
a la negociación; sí al diálogo.
Alimentemos la autoestima, la confianza y la comunicación de cada integrante
de nuestras familias. Propongamos nuevas formas de relacionarnos basadas en
acuerdos y reglas familiares para tener una convivencia pacífica y constructiva.
De esta forma dentro de la diversidad familiar, las personas podrán desarrollarse
armónicamente en un marco de igualdad, justicia y solidaridad.
BOLETIN DE PRENSA
CONGRESO INTERNACIONAL DE FAMILIA
GUADALAJARA, JALISCO. 28 Y 29 DE FEBRERO
COALICIÓN DE LAS FAMILIAS SOMOS… CONTRA POLITICAS PÚBLICAS EXCLUYENTES
Vemos con preocupación un evento que vulnera la laicidad del Estado mexicano,
pues promueve desde el poder público y con recursos del erario, un evento
gubernamental marcado con una ideología religiosa que atenta contra la
pluralidad y diversidad ideológica, política y religiosa que caracterizan
a un Estado democrático, donde la garantía de respeto a los derechos
humanos es un postulado básico.
Todo acto de gobierno debe sustentarse en la objetividad, respeto a las libertades
y derechos de toda persona y no sobre verdades reveladas, dogmas de fe o supuestos
que no pueden ser cuestionados, debatidos o reformulados.
La mayoría de los argumentos expuestos en este Congreso tienen como base
preceptos religiosos que han sido impuestos a través de políticas
públicas. Los argumentos y líneas de acción se reducen
a la promoción del matrimonio heterosexual (hombre-mujer) y la procreación
como una obligación de las personas para adquirir derechos y no como
una libre elección. Pretenden imponer políticas sociales que no
apoyen a personas, grupos o arreglos familiares que no encajen en su modelo
religioso de familia.
Ninguna de sus propuestas atiende de fondo las condiciones económicas,
culturales y sociales que generan inequidad, explotación y abuso de las
personas, tanto dentro de las familias como fuera de ellas.
Como prueba de sus contradicciones es el reconocimiento de la violencia intrafamiliar,
ejercida principalmente por los varones contra las mujeres, pero no mencionaron
ninguna medida que revierta la ideología que forma este tipo de dinámicas
e insistieron en el mantenimiento de un vínculo matrimonial a pesar de
la violencia y la disolución del vínculo afectivo entre las parejas.
Las soluciones propuestas podrían resumirse en las siguientes:
Abrir la educación religiosa sobre sexualidad en las instituciones públicas
y privadas, violando el artículo 3ero de la Constitución Política
que garantiza a todos una educación laica, alejada de fanatismos de todo
tipo.
Discriminación y exclusión a quienes no sigan sus preceptos morales
sobre matrimonio y sexualidad.
Perpetuación de roles asignados a hombres y mujeres con base en supuestas
leyes naturales, ignorando que la construcción de estos roles son de
orden social.
Condena y combate al derecho de las mujeres a una vida libre de violencia, al
dificultar la disolución del matrimonio a través de pláticas
conciliatorias y a su derecho a elegir si ejercen o no y cuándo su maternidad.
Reconocimiento de la familia como sujeto jurídico con derechos anteriores
y con preeminencia por sobre los derechos de las personas.
Por nuestra parte…….. denunciamos el uso de recursos públicos en la promoción
de una ideología y un credo en particular que viola el principio de neutralidad
religiosa del Estado mexicano que garantiza la convivencia pacífica de
diversos credos, la capacitación de los servidores públicos (en
particular los del sistema DIF Jalisco) con la visión ya mencionada.
Rechazamos la promoción desde el gobierno de la estigmatización
y discriminación de toda diferencia ideológica, política,
sexual y religiosa excluidas en este Congreso. También rechazamos que
las políticas de combate a la pobreza estén condicionados y destinados
solamente a familias nucleares.
Reivindicamos el derecho de toda persona a formar el arreglo familiar que decida
construir.
COALICIÓN LAS FAMILIAS SOMOS…., SOS Discriminación Internacional
Querétaro.