"El laicismo en España se explica por las difíciles
relaciones de la Iglesia y la izquierda" Reyes Mate
"Si queremos una política ética estamos obligados
a asumir responsabilidades de las injusticias cometidas; Francia ha reconocido
su pasado esclavista"
REYES MATE PROFESOR DEL CSIC EN EL INSTITUTO DE FILOSOFÍA,
ESTUVO EN GIJÓN INVITADO POR EL ATENEO OBRERO
David ORIHUELA
Reyes Mate, doctorado por la Wilhemlms-Universitat de Múnster y por
la Universidad Autónoma de Madrid, es profesor de Investigación
del Consejo Superior de Investigaciones Científicas en el Instituto
de Filosofía, del que ha sido miembro fundador y director desde 1990
hasta 1998. Su línea de investigación se mueve entre el estudio
de la relación entre religión y política ("Mística
y política", 1990) y la preocupación por la relación
entre verdad e historia del sufrimiento ("La razón de los vencidos",
1991, "Memoria de Auschwitz", 2003, "A contraluz de las ideas
políticamente correctas", 2005). Es director del proyecto "Enciclopedia
Iberoamericana de filosofía" e investigador del proyecto "Filosofía
después del Holocausto". Acudió a Gijón para participar
en el seminario "El concepto de historia en Walter Benjamin",
organizado por el grupo Eleuterio Quintanilla de educación intercultural
y por el Ateneo Obrero.
-Walter Benjamin, de origen judío y que vivió las dos guerras
mundiales, defendía con vehemencia el recuerdo de las víctimas,
la memoria.
-En estos momentos asistimos a una presencia de la memoria en la política.
Visitamos, por ejemplo, la guerra civil, el pasado esclavista, el pasado
colonial. Es un pasado que se hace presente exigiendo responsabilidades
y eso es impensable sin una cultura de la memoria y ahí la clave
es Walter Benjamin. La novedad de la memoria actual es que es un asunto
político y no sólo privado, un asunto que produce conocimiento
y no sólo sentimientos.
-¿Es lícito llevar la memoria histórica al terreno
de la política?
-La memoria es política. Siempre que tratas de cerrar un conflicto
pasado desde el olvido lo cierras en falso porque no se reparan las ofensas
a las víctimas.
-¿Estamos obligados?
-Sí. Si queremos hacer una política ética estamos obligados
a asumir responsabilidades de las injusticias cometidas. Por ejemplo, Francia
ha reconocido que su pasado esclavista es un crimen contra la humanidad
y esos crimenes no prescriben.
-También la Iglesia católica pidió perdón.
-Pero es que hay reconocimientos retóricos. El reconocimiento de
la responsabilidad tiene que traducirse en una política actual que
no reproduzca ese pasado y que conduzca al destierro de la violencia.
-Hoy -por ayer- se celebra el aniversario de la liberación de Auschwitz.
-Es el gran silencio. Cuando se cierran los campos de concentración
los supervivientes pronuncian el grito de "Nunca más",
que es el antídoto de la memoria. Hay que recordar la barbarie para
que no se repita, pero se ha repetido.
-¿Qué se debe hacer?
-Se han dado pasos. En España se acaba de aprobar que los alumnos
de Primaria y Secundaria estudien lo que ocurrió en Auschwitz. En
España ha habido no sólo olvido, sino también desconocimiento.
España es un país particularmente amnésico. Otra cuestión
fundamental es la de tener lugares de la memoria y educar realmente en la
memoria. Auschwitz es un buen ejemplo de lo que significa la memoria.
-Experto en relaciones Iglesia-Estado. Plena actualidad. ¿Qué
papel debe jugar la Iglesia en un Estado que como España se declara
laico y aconfesional en su Constitución?
-En una sociedad laica la religión tiene su sitio y no es la sacristía.
-¿Cuál?
-La Iglesia debe comprender que un Estado laico es aconfesional y que son
los ciudadanos los que deciden el tipo de moralidad pública que quieren.
-¿Abandonando la religión?
-No. La laicidad no significa irrelevancia social de la religión,
de hecho la religión es muy importante para conocer la historia cultural
y moral de un país. En Francia, un Estado mucho más laico
que el nuestro, se ha abierto un debate que en España sería
impensable. Se estudia cómo se puede entender la figura de un valor
absoluto, uno de esos valores por los que merezca la pena dejarse la vida,
sin referencia a las tradiciones religiosas.
-¿Vive la izquierda en España aún en la euforia anticlericalista
posfranquismo?
-El laicismo se explica en España por las difíciles relaciones
entre la Iglesia y la izquierda y por eso el laicismo español está
teñido de anticlericalismo. No se pueden entender los valores sin
las religiones.