XTANTOS…de sotana y mitra.

 

La jerarquía católica española está tan atascada en el 6º mandamiento y tan absorta en organizar nuestra represión sexual y la suya – no a los preservativos, no a la píldora del día después, no a las relaciones sexuales sin fines de procreación, no a las relaciones gais ni lésbicas, si al celibato…- que prescinde del 8º, de no dar falso testimonio ni mentir. Porque no otra cosa hace en la propaganda en que se han gastado tres millones de euros pidiendo que se marque la casilla de asignación a la Iglesia Católica en la declaración del IRPF.

 

 La campaña, que funciona bajo el logotipo “XTANTOS”, “explica -según la información de la propia Conferencia Episcopal- “la labor que desempeña [la Iglesia]  y la necesidad de que cada vez más personas se comprometan en su ayuda para que pueda seguir ayudando a “tantos” que lo necesitan.”. ¿No es eso dar testimonio de que el dinero que reciba por marcar la casilla lo va a destinar a la “ayuda a los necesitados”, que son “muchos”? ¿No piensa el  lector al leerlo en míseros y enfermos? Pues si esa es la interpretación lógica, el testimonio es falso. Porque “los tantos” a que va a destinar ese dinero no son otros que aquellos que visten sotana o se coronan con mitras, para pagar sus atuendos, manutenciones y los actos de culto que practican. Ese dinero, para nada se destina a otros que no sean ellos.

 

El falseamiento de la cuestión se redondea al confundir al contribuyente sobre la procedencia de los dineros para el mantenimiento del clero y el culto (para los TANTOS) y de las consecuencias que acarrea PARA TODOS. Así cuando el comunicado afirma que “Este sencillo gesto no le supone a nadie ni pagar más, ni que le devuelvan menos” lo que hace es tergiversar dos hechos: el de la procedencia del dinero que reciben y el de las consecuencias que ello tiene para todos.

 

1º. Porque tal dinero no surge “oh milagro”, de la nada, como parece desprenderse de la frase reproducida, si no que viene del dinero recaudado por el Estado de TODOS los contribuyentes, luego es un dinero que ha partido inicialmente del bolsillo de cada uno de ellos, también de esa mitad de la población que se considera católica pero que son indiferentes a los actos que la casilla costea y a las vidas del clero a las que la casilla proporciona sustento, por no hablar de indiferentes, agnósticos o creyentes de otras religiones o, en el colmo del sarcasmo, de los ateos convencidos de la falsedad religiosa, condenados a contribuir al pago de los salarios de los profesionales de su propagación.

 

2º Porque la consecuencia de suscribir la casilla es que se RESTA  del dinero que el Estado a recaudado de TODOS para atender a las necesidades de TODOS, lo que evidentemente significa que lo gastado en una mitra no puede gastarse en un portátil escolar, por poner un ejemplo. Eso quiere decir que el “sencillo gesto” de marcar la casilla, que la Conferencia presenta como un acto inocente y sin ninguna consecuencia para los intereses de quien lo practica al no perjudicar a su bolsillo, tiene realmente consecuencias perjudiciales para TODOS al disminuir las atenciones sociales que el Estado debe cubrir. Para TODOS, pero especialmente para esa inmensa mayoría que nada se beneficia de la existencia de los profesionales de la religión y de sus actos de culto. La propaganda episcopal se convierte así en una contribución a la irresponsabilidad ciudadana, fomentando el egoísmo individualista de quien no ve más allá de su bolsillo.

 

 

En definitiva, tengamos claro que XTANTOS…de sotana y mitra es un coste PARATODOS los ciudadanos, decidido por ALGUNOS que suscriben la casilla, en parte engañados por una cúpula eclesial que  debiera recordar más el 8º mandamiento.

 

Mayo 2009

 

Jesús Espasandín López.(Miembro de la Asociación Laica de Rivas)